miércoles, 19 de noviembre de 2014

Sorbete de Banana y Cacao


¿Te suena sofisticado y difícil el nombre de esta receta? Para nada. La verdad es que lo pregunto porque al ponerlo me pareció un pelín pretenciosa, pero es que no hay otra forma de nombrarlo. De hecho, se tarda más en nombrar que en hacer, porque es una de las recetas más fáciles do mondo. Lo único que tienes que tener es banana madura cortada en rodajas y congelada (un buen fondo de congelador, se lleva en todas las temporadas, jjj).

La cuestión es que es un postre socorrido y sanísimo, para una comida de diario o una cena especial. Y lo más divertido es revelar la receta, dejas a los comensales ojopláticos de fácil que es. Bueno, en vez de tanto preámbulo, vamos con lo que interesa, ¡¡¡vamos al plato!!!

Bueno, antes de nada, aquí lo desvelo, solo dos ingredientes: banana y cacao puro, es decir, potasio y flavonoides, que son antioxidantes. Vamos, sanísimo no, lo siguiente :))))

Ingredientes:
4 bananas maduras
4 cucharaditas de cacao puro en polvo

Preparación:
Cortar las bananas en rodajas y congelarlas por lo menos 6 horas. Las puedes tener ya listas en el congelador una bolsa tipo ziploc.

En una batidora de pie añadir lo correspondiente a una banana junto con una cucharada de cacao puro en polvo. Y bates a máxima potencia. 

Es importante hacerlo poco a poco para que el calor de las cuchillas no deshaga la mezcla y se conserve el punto de sorbete.

Así que, más o menos, es una banana y una cucharadita de cacao por persona. De esta forma puedes preparar los que se te antojen.

Y nada más,a servir rápidamente. Si tienes que hacer unos cuantos puedes ir reservándolos en el congelador (o freezer) hasta que lleves todos a la mesa.

Otra opción: al que no le guste el chocolate (cosa rara pero ocurre) no hace falta añadir cacao. Te sorprenderás de lo rico que es el sorbete de banana, así de simple.

Y ahora a cortar bananas como locos y a congelarrrrr.

¡Buen provecho! 

NOTA: lo adorné con las florecillas que vienen en el té

martes, 26 de agosto de 2014

Salmorejo Caprese o, también, Fondue de Salmorejo con Bolitas de Mozzarella


La cocina no es para complicarse, por lo menos en mi caso. La cocina es para mimarse, deleitarse y disfrutar, que cada uno busque los verbos que le encajan y le hagan feliz. Y es que nunca sobra la frase somos lo que comemos. Mucha gente se fustiga comiendo rápido comida rápida, insulsa y hecha sin amor pero con muchos químicos. Abordemos nuestras cocinas e icemos (nunca había escrito en "izar" este tiempo verbal, se lee raro. Uppps, sigamos, que me voy por las ramas) las velas de nuestra imaginación.

Tenía una duda grande en cómo titular la receta, y la resolví poniéndole los dos títulos. Como soy amante de las foundues de queso, esta es una receta a la inversa, sumerjes la bolita de queso en el salmorejo y te puedo decir que caes en el éxtasis (así, sin exagerar). Cuando termines con el queso, sigues con el crujiente de banana (/plátano/guineo) verde, introduciéndolo en el salmorejo... ¡divino!

Y, en lo que más te demoras en esta receta, es en pelar los tomates. Solución: sumérgelos unos segundos en agua hirviendo y la piel sale sola!!! Así que, manos a la obra.

Ingredientes:

Para el Salmorejo:
6 tomates maduros pelados
1/2 taza de aceite
sal
pimienta

Para la Presentación:
bolitas de mozzarella (la cantidad que quieras)
albahaca
aceite de oliva
sal en escamas (opcional)

1 banana/plátano/guineo verde
aceite para freir

Preparación:

Para el Salmorejo:

Pones los tomates maduros pelados en el vaso de la batidora con la sal y añades poco a poco el aceite en un fino chorro para que la mezcla emulsione. Lo pones en un cuenquito y le añades pimienta recién molida por encima.

Para la Presentación:

Insertas las bolitas de mozzarella en palitos de brocheta (también pueden ser palillos, o el tenedor mismamente). Le pones unas hojitas de albahaca encima con aceite de oliva y unas escamitas de sal.

Cortas la banana/plátano/guineo verde en finas tiras con el pelador de papas o la mandolina y lo fries en aceite bien caliente. Cuando estén dorados los colocas sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de aceite. 

Colocas un crujiente en casa cuenquito

... ¡y a la mesa!

viernes, 22 de agosto de 2014

Falafel a la Plancha con Tzatziki




Me encantan las legumbres (granos) pero con el calor rehúyo de ellas, pues si te comes un potaje de garbanzos a temperaturas que sobrepasan los treinta y pico grados te puede dar un patatús de los buenos. Pero cuando ya me ataca el antojo a más no poder, recuerdo otras formas de prepararlas como el hummus, ensaladas... y ¡el falafel! 

Me encantan los falafel y estos volaron del plato antes de terminar de decir "buen provecho", así que debían de estar buenos, jeje. Los acompañé con dos salsas: la tzatziki (de la que soy superfan) y otra de comino. Estas salsas le aportan una frescura deliciosa y hacen que no puedas parar de comer... hasta que se acabe ;)

Y otra cosa buena que tienen estos falafel (aquí en plan vendedora total) es que están hechos a la plancha, en vez de fritos como los tradicionales. De esta forma son más digestivos y ligeros. Si prefieres freirlos, ¡hazlo! La cosa es amoldar las recetas a las necesidades y gustos de cada uno y con los ingredientes que tengas, así que no te pongas límites, la imaginación es infinita.

Ingredientes:

4 tazas de garbanzos cocidos escurridos
2 cucharadas de tahín (salsa de sésamo/ajonjolí)
perejil
pizca de sal
aceite de oliva
pimentón en polvo (paprika)

Adorno:
Semillas de sésamo/ajonjolí
Tomatitos cherry
Perejil picado

Salsa Tzatziki:
1 yogur griegos natural (o yogur normal)
1 pepino pequeño
1/2 diente de ajo (opcional)
sal
pimienta
hierbabuena
aceite de oliva


Salsa de Comino:
1 yogur griegos natural (o yogur normal)
1 cuacharada de comino en polvo
sal
aceite de oliva 




Preparación:

Con la ayuda de un tenedor machacas los garbanzos con un poquito de aceite de oliva. 

Añades el perejil troceado (reserva algo para el adorno), el tahín, sal y el pimentón en polvo (yo le puse pimentón de la Vera que mi madre me mandó y está de muerte).

Mezclas bien.

Pones una sartén a fuego medio, con una cucharada de aceite.

Con una cuchara coges un poco de la masa de garbanzos (muy bien escurridos) y con las manos le das forma de minihamburguesa. Las vas distribuyendo en la sartén. 

Cuando transcurran como cuatro minutos, o cuando estén dorados, le das la vuelta, con mucho cuidado. Al no llevar huevo hay que hacerlas pequeñas y manejarlas con mucho cuidado para que no se desintegren. Y lo digo porque me pasó con una.

Cuando estén doraditas por ambos lados las sirves en un plato con los tomates cherry partidos a la mitad y el perejil espolvoreado por encima.

Para ver cómo preparar la salsa tzatziki pincha en el enlace, pues la publiqué ya en el blog, sustituyendo el orégano por la hierbabuena, que le da un toque fresquito delicioso.

Para la salsa de comino mezcla en un pequeño bol el yogur, el comino, el aceite y la sal.

Y... ¡ya tienes una comida deliciosa que puedes acompañar con una ensalada verde!

jueves, 14 de agosto de 2014

Pizza Pita


Hummm, acabo de desayunar y se me hace la boca al subir esta foto. Y, antes de continuar, pido disculpas a los integristas de la pizza traditionale, por profanar su nombre de esta manera... pero decir que ésta es una modalidad deliciosa y rapidísima para un antojo de pizza inminente. Eso sí, has de tener unos panes de pita en la nevera (para mí es un buen fondo de nevera, que resulta una tabla de salvación en momentos cruciales hambrófilos).

Los ingredientes que se pueden poner son todos los que tu imaginación alcance. En este caso hice un acercamiento a la pizza y lo horneé durante unos minutinos. Pero también la puedes poner en la sartén y tapar, para que se funda el queso (si eliges añadirlo).

Yo tenía una mojama (que es el atún seco) deliciosa en casa, que una amiga nos regaló, y la corté en cuadraditos. Si no tienes mojama o no te gusta, la puedes sustituir por un jamón serrano, ibérico o de bellota, jiji. Eso sí, yo prefiero ponerlo después de sacarlo del horno. Al poner mojama o jamón, no es necesario añadir sal, porque ya le da ese toque salado.

Ingredientes:

1 pan de pita (o los que quieras)
1/2 tomate
queso (del que tengas)
1 huevo
taquitos de mojama (pueden ser de jamón)
aceite de oliva
orégano
 

Preparación:

Sobre el pan pita colocas el tomate cortado en rodajas y luego el queso, bien rallado, bien en lonchas. En el medio procura dejar un hueco para el huevo, que ha de ser fresco para que no se extienda mucho ;) (este es un truqui).

Pones por encima un chorrito de aceite y el orégano espolvoreado.

Al horno a gratinar (sólo la parte de arriba) durante 5 minutos o hasta que esté el huevo hecho. Vigila para que no se pase la yema, si te gusta que quede blandita.

Yo añado aquí la mojama (o jamón) en taquitos porque prefiero su sabor natural.

Y ahí tienes un desayuno/almuerzo/merienda/cena... Me encanta este plato porque ¡vale para todo!

jueves, 10 de julio de 2014

Espinacas con Bechamel





Este plato es muy sencillo y una forma de comer "verde-disfrazado", para aquellos a los que no les guste mucho. Lo puedes presentar en pequeñas cazuelitas, poner queso rallado por encima, gratinar y ¡a comer! Es un plato apañado y versátil: puedes utilizarlo como cubierta para una pizza o como relleno para unas empanadas. Hummm, me está entrando antojo; un día las hago. 

La salsa bechamel la puedes ver en el blog hace... ufff, muchas entradas!!! Y es que la bechamel es una buena compañera en la cocina, te resuelve cualquier plato, o casi cualquiera, rápidamente. Por lo menos para mí. Y es que la bechamel me lleva a la infacia, cuando mi abuela, después de hacer la mejor bechamel del mundo, me pasaba el cazo para que metiera el dedo y rebañara todo. Y lo dejaba brillante!!! Es que moría por la bechamel. Muero por las croquetas, las adoro.


Ingredientes:
 
250 gr de espinacas congeladas. 
1 diente de ajo.
4 cucharadas de aceite de oliva.
4 cucharadas de harina. 
300 ml de leche. 
Sal, pimienta y nuez moscada.
Queso parmesano rallado

Preparación:

Ponemos el aceite a calentar en una sartén grande a fuego medio. Añadimos el ajo laminado y, cuando tomen un poco de color (amarillo), añadimos las espinacas y rehogamos bien, durante unos minutos.

Bajamos el fuego y espolvoreamos la harina sobre las espinacas cucharada a cucharada. Removemos bien con una cuchara de madera durante dos minutos.

Añadimos la sal, la pimienta negra molida y la nuez moscada al gusto.

Añadimos poco a poco la leche, removiendo constantemente para que no salgan grumos durante unos 10 minutos. Tendrá que quedar ligeramente espesa. 

Disponemos las espinacas en cazuelizas resistentes al horno o, si no tienes, una grande.

Gratinamos a 180ºC durante 10 minutos más o hasta que el queso esté dorado.