sábado, 14 de febrero de 2015

Amor ...hasta Morir de Gula


Con este dibujín quería agradecer a todos los seguidores del blog. Gracias por estar ahí y por seguir el blog. Os regalo mi corazón y todo mi amor, en forma de recetas!

Ha sido un tiempo muy difícil donde no he podido actualizar nada. Las útimas recetas y fotos las había hecho hacía mucho tiempo. Han sido meses de nomadismo, sin cocina, sin utensilios... y sin ánimo para hacer nada. Pero aquí estoy de vuelta, con ganas de comerme todo, hasta el mundo!!!! Qué hambreeee!!! :)

Esperemos que esta nueva época traiga lo mejor para todos. Un abrazo. Os quiero. Feliz día de San Valentín y Felices Siguientes Díasssss!!!

viernes, 13 de febrero de 2015

Rollitos de Pollo al Mango con Champiñones




San Valentín, San Valentín… ¿qué celebramos realmente? ¿Qué nos mueve dentro para la celebración? ¿Los anuncios de la televisión?, ¿las tiendas llenas de corazones?, ¿qué sale de nosotros realmente? Todos los días debieran ser San Valentín, disfrutar del amor que tenemos dentro tengamos o no pareja. Un día al año se celebra el día de la madre… hum… uno el del padre, en Navidad nos volvemos locos con los regalos… ¿y el resto de días? ¿Seres grises que trabajan de lunes a viernes esperando a que llegue el fin de semana para desbocar nuestras ansias de tomar el control de nuestra propia vida? ufff tomo aire... y sigo ¿Y si todos los días fueran viernes? No lo son, pero podemos vivirlos como tal.

Si nuestro trabajo nos drena la energía y vitalidad… ¿habrá que cambiar de trabajo? Sólo es una suposición. Es más, ni hace falta cambiar de trabajo, sólo es hacer un click en un interruptor de nuestro cerebro y lo mismo que estuvimos haciendo hasta hoy… ahora la perspectiva es diferente. Lo mismo pero con otros ojos. Y sí, es posible. Y si sigue sin gustarte tu trabajo… seguro que en tu interior late algo por salir al exterior. Quizá no es algo para vivir de ello, pero ¿por qué no hacerlo cada cierto tiempo? Cada vez te plazca. Pues no sé, quizá quieres hacer un blog de bricolaje desde hace lustros… ¡pues hazlo! … o a lo mejor quieres estudiar patronaje desde que eras adolescente ¡hazlo!. Yo realicé un cortometraje cuando me di cuenta de que llevaba 13 años queriendo hacer uno… y sí, lo hice. [Aquí dejo el link, por si alguien tiene la valentía o curiosidad de verlo: https://vimeo.com/81146370] Nadie dice que sea fácil. De hecho ese cortometraje me costó terminarlo y así lo hice… 4 años después. Ahora lo veo y no lo haría igual… pero eso lo puedo decir ahora que lo hice. Al final me quedo con todo lo que aportó a mi vida, todo el aprendizaje y una nueva visión sobre el cine… todo lo que hacemos nos construye. Y como dicen, mejor arrepentirse de haberlo hecho.

…y todo empezó con San Valentín y terminó en que nos dejemos sentir y hagamos lo que en profundidad late en nosotros.

En realidad vamos a terminar con la receta de hoy que es como muy aparente y terriblemente sencilla. Y si no tienes estos ingredientes, puedes cambiarlos por los que tengas en casa… no nos limitemos <3


Ingredientes:

2 filetes de pechuga de pollo finos
1 mango
1 cebolla
150 gr de champiñones
1 manojo de espárragos trigueros
25 gr de queso crema tipo Philadelphia (opcional)
anacardos (un puñadito)
aceite de oliva
pimienta negra
sal
sal en escamas
palillos (para sujetar los rollitos)


Preparación:
 
Se colocan ambos filetes en una superficie lisa y se salpimientan y aplanan ligeramente.

Untamos la mitad central, en sentido longitudinal, con el queso crema.

Cortamos el mango en tiras y ponemos dos tiras, a lo largo, en el centro de cada filete encima del queso crema.

Cortamos en láminas los champiñones bien limpios y, en una sartén con un chorrito de aceite, los rehogamos hasta que estén dorados. Echamos un pellizquito de sal.

Disponemos las láminas de champiñones sobre el mango.

Ahora comenzamos  a enrollar desde uno de los lados, apretando bien, pero sin pasarse mucho ;). Para sujetar el rollo nos ayudamos de unos palillos atravesando oblicuamente la carne.

En una sartén limpia con un chorrito de aceite, yo uso aceite de oliva, cuando esté bien caliente ponemos los rollitos y dejamos que se hagan lentamente hasta que doren por todos los lados. Puedes tapar un poco la sartén, para que se cocinen bien en el centro.

Mientras tanto, con el mango que nos sobró vamos a aprovecharlo con una salsita: Cortamos la cebolla en cuadraditos o brunoise y la pochamos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva (… ya van tres veces en la receta!). Cuando esté transparente añadimos el mango cortado también en cubitos. Y dejamos que se haga a fuego lento durante 5 minutos.

Y otra vez preparamos una sartén limpia y la ponemos a fuego fuerte… ¡con un chorrito de aceite! Cuando esté caliente echamos los espárragos. Dejamos que se cocinen, el tiempo depende del grosor. Echamos sal en escamas, si tienes, que le da un toque muy rico.

Ahora tostamos los anacardos en una plancha, esta vez sin aceite, hasta que estén dorados. Esto hace que su sabor se intensifique. ¡Quedan deliciosos!

¡Y llegó el momento de emplatar!

Ponemos dos cucharadas de la salsa de mango en el centro del plato. Encima ponemos los rollitos que cortamos, con mucho cuidado, hasta la mitad en ruedas de 2 cm aproximadamente.

Apoyamos sobre el rollo 3 espárragos. Y, a un lado, ponemos los champiñones salteados. Esparcemos los anacardos por el plato y echamos pimienta negra molida (si te gusta) encima de todo.

Y… yo lo acompañaría con un cava bien frío… pero esto es cuestión de gustos :)

Espero que disfrutéis de cocinar el plato… y de degustarlo más todavía!!!!

martes, 3 de febrero de 2015

Upside-Down Banana Cake




Once upon a time...  ejem. Empiezo: hace mucho, pero que mucho tiempo una muchacha tenía una cocina llena de enseres y disfrutaba cocinando... pero eso fue hace mucho tiempo. Ahora estoy de nómada y no acabo de tener mi cocina y mi cabeza con ideas gulosas... pero en esos tiempos lejanos cociné mucho y tengo bastantes recetas que, por falta de tiempo, no pude subir en su momento... así que ahora cosecho (hum... esto se parece a alguna fábula de Esopo, jiji).

Ahora, respecto a lo que es el bizcocho en sí... sin palabras. Bueno, sí, una: delicioso. O dos: delicioso delicioso y, sí, fácil fácil. Dos palabras también. Es un bizcocho muy resultón, que se hace rápido, la masa. Porque, eso sí, en el horno está una horita... y depende de qué horno. Lo primero de todo en este mundo es conocer a tu horno y hacerse amigx de él. Y, luego, ya ¡todo rodado!

Vamos a ponernos con las manos a la masa!!! 

Ingredientes:

100 g de mantequilla
220 g de azúcar glas
155 g de harina
4 huevos
1 cucharadita de polvo de hornear (levadura en polvo)

Para la cubierta de caramelo:
50 g de mantequilla
100 g de azúcar moreno
3 bananas cortadas longitudinalmente

Preparación:

Precalentamos el horno a 160ºC


Empezamos con la cubierta de caramelo: 

En un cazo, a fuego lento, combinamos el azúcar con la mantequilla y lo disolvemos. Esperamos a que la mezcla haga burbujas. 

Entonces echamos la mezcla en un molde redondo engrasado. Distribuimos por encima los plátanos cortados a lo largo.


Batimos con varilla la mantequilla con el azúcar hasta que quede cremoso. Añadimos los huevos de uno en uno, batiendo entre casa uno.


Tamizamos la harina, la levadura en polvo y la sal, añadimos lentamente sobre la mezcla anterior.

Ponemos la mezcla, en el molde, sobre el caramelo y los plátanos. Metemos al horno a 180ºC hasta que insertemos un palillo en el centro y salga limpio, sobre 1 hora. 

Dejamos reposar durante 10 minutos y damos la vuelta sobre un plato.

... y si servimos templado con una bola de helado de vainilla... está para chuparse los dedos!!!! hummmm

lunes, 12 de enero de 2015

Pizza Integral de Cherrys Glaseados



Todavía con la resaca, especialmente estomacal, de las Navidades, necesito comiditas ligeras y sencillas. Que sí, que sí, que el queso es ligeroooo. Lo que podemos hacer es cuidar las raciones y acompañar los platos con ensaladas, en vez de patatas fritas que te veo. De todas formas, es que el cuerpo, por lo menos a mí, me lo pide. Y lo que más me gusta es hacer cosas que entren por los ojos, parece que satisface más. También a la hora de comer. A mí me cuesta cuando como sola, pero tenemos que mimarnos y tratarnos bien y, la comida, es una de las mejores maneras y de las más importantes.


Ingredientes masa:

300 gr de harina integral
20 gr de levadura prensada
200 ml de agua tibia
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de sal

Ingredientes topping:

150 gr de tomates cherry
150 gr de mozzarella rallada
2 cucharadas de azúcar
aceite de oliva
orégano seco o fresco
sal 

Preparación:

Primero diluimos la levadura en el agua tibia para activarla.

En un cuenco grande echamos la harina en forma de volcán con un hueco en su interior. En medio vertemos el agua con la levadura, la sal y el aceite y mezclamos con una cuchara de madera.

Después trabajamos durante cinco minutos la masa con las manos hasta que estén todos los ingredientes ligados.

Dejamos reposar la masa en un bol untado con un poco de aceite y cubierto con un trapo húmedo o film transparente. Ahora debe reposar 1 hora cerca de una fuente de calor. En invierno puede ser cerca de un radiador y en verano cerca del horno precalentado y apagado. En esta hora la masa dobla su volumen.

Extendemos bien la masa para que quede muy fina y la colocamos en un molde redondo engrasado. 

Metemos en el horno precalentado a 200ºC durante 8 minutos.

Mientras tanto, en una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y añadimos los tomatitos con las dos cucharadas de azúcar, pimienta molida y un pellizco de sal. Dejamos durante 10-15 minutos moviendo la sartén de vez en cuando para que se glaseen por toda las superficie.

Sobre la masa distribuimos la mozzarella rallada y, por encima, los tomatitos. Espolvoreamos orégano y añadimos un chorrito de aceite de oliva.

Horneamos a 200ºC durante 12 minutos o hasta que la masa esté dorada.
 
Truqui: a la hora de servir se puede poner por encima jamón serrano o ibérico

lunes, 29 de diciembre de 2014

Rice-Rollo de Ceviche Peruano



El año se termina y las comidas de empresa, familiares, de amigos, etc, se empiezan a notar... en nuestras carnes... sí, una maravillosa realidad que nuestros estómagos empiezan a no tolerar. De todas formas tenemos que seguir comiendo, pues la opción "me salto unas comidas" no es la solución. Para mí, lo mejor es comer algo ligerito en estos días intermedios entre comilona y comilona, más que nada porque no apetece otra cosa.

Dar algún paseo, hacer ejercicio o correr la San Silvestre también nos puede ayudar. Yo lo de la San Silvestre ¡lo voy a hacer! Este año voy a correr mi primera San Silvestre. Y ya no tengo huída posible porque mi hermano me consiguió el dorsal... y el gorrito de Papa Noel. Seguiré su costumbre de correr esta carrera con dicho gorrito... lo que sí espero es que no pique mucho y conseguir llegar a la meta.

Retomando la entrada de hoy, a mí me parece que este plato es aparente y sencillísimo. Un plato sincrético también lo es, mezcla de elementos de la cocina oriental con la peruana, que a su vez es también mezcla de Asia y América. Y, si quieres pasar un poco de los langostinos y de lo típico, te puedes animar para prepararlo para la Nochevieja, o para Año Nuevo. Bueno, ahí lo dejo ;)


Ingredientes:

4 hojas de papel de arroz
semillas de sésamo (ajonjolí) negro

Ceviche
1 lomo de corvina, merluza... (un pescado blanco de calidad)
1 cebolla morada mediana
1 cucharada de cilantro fresco picado
rocoto (picante peruano)
250 ml de zumo de lima 
100 ml de leche de coco (opcional)
sal

Acompañamiento
1 batata 
hojas de lechuga

Preparación:

Empezamos remojando las hojas de papel de arroz en una fuente grande con agua. Las dejamos, bien cubiertas de agua, hasta que se queden blanditas (suele ser un par de minutos).

Seguimos con el ceviche: para ello cortamos el lomo del pescado limpio, sin piel ni espinas, en pequeños cuadrados (como de un centímetro).

Disponemos el pescado en una fuente y añadimos el zumo de lima, que quede bien cubierto. 

Añadimos un par de pellizcos generosos de sal. No tengas miedo a pasarte, suele necesitar más sal de la que creemos. Prueba según tu gusto.

Cortamos la cebolla morada cortada en finas láminas y añadimos al pescado. 

Añadimos la leche de coco muy muy fría, casi congelada, porque si no puede cortarse. Este paso es opcional pero ayuda a disminuir la acidez.

Ahora le toca al rocoto. Puedes encontrarlo en tiendas, en forma de pasta. Añadimos una cucharadita o más, según tu nivel de tolerancia al picante. También se puede añadir rocoto fresco en cuadraditos chiquititos, si lo encuentras y si te gusta. Es un ají con mucho sabor... y muy picante también.

Espolvoreamos el cilantro por encima. Cubrimos con film transparente y dejamos reposar en la nevera, no más de diez-quince minutos.

Chips de batata
Lavamos y pelamos la batata y cortamos en rodajas muy finas. Puedes utilizar el pelador de patatas para que quede buen finita. 

En una sartén ponemos aceite y esperamos a que esté bien caliente. Echamos las láminas de batata, cuidando de que no queden unas encima de otras. Cuando estén doradas las sacamos y las ponemos sobre papel de cocina absorbente. Esto es importante para que queden buen crujientes.


Presentación

Sacamos con cuidado las hojas de papel de arroz ya hidratadas. Las ponemos sobre un paño de cocina y secamos la parte superior, con otro paño, cuidando de que no se rompan. Es un poquito delicado, así que hay que manejarlo cuidadosamente.

Sobre un plato extendemos la hoja de papel de arroz ya seca y rellenamos con tres o cuatro cucharadas de ceviche bien escurrido.

Hacemos un sobre con papel de arroz, cubriendo el ceviche. Se puede doblar: izquierda, derecha, cabeza, pies (como se hace con el hojaldre) :)

Le damos la vuelta, dejando la parte de abajo hacia arriba (yo lo volví a doblar sobre sí mismo porque me había quedado muy grande).

Salpicamos con las semillas de sésamo (ajonjolí) y con cilantro picado.

Acompañamos con los chips de batata y las hojitas de lechuga.


Truqui para los que no les guste el fuerte sabor de la cebolla: después de cortar la cebolla en laminitas, remojar durante 5 minutos en agua fría. Escurrir y añadir al ceviche ;)