jueves, 13 de febrero de 2014

Rosas de Manzana



Todavía estás a tiempo para regalar rosas, que se pueden comer, (sí, sí, para comer) para San Valentín :D
Y, sí, es facilísimo y rapidísimo.

No es que sea fan de San Valentín, todo lo contrario,  y es por eso apuesto por algo hecho en casita con amor para quien quieras y te quiera. Y eso no ha de ser en una fecha señalada, no, porque qué tristeza esperar todo un año para decir "te quiero" o comprar un regalo que diga "te quiero". Eso ha de ser diario, un "te quiero" al sol que aparece en el horizonte, un "te quiero" a la nube que lo tapa, un "te quiero" a la flor que nace, un "te quiero" a cualquier cosa de la vida.
¡Huyuyuy! Me veo un poco melosona... tanto dulce... a lo mejor es que es el efecto secundario de haberme comido una rosa de manzana... espero que no tengas alergia a los edulcorantes vitales :D :D :D

Allá va un jardín de rosas, listas para comer, jeje.



Fotografié unos pasos, pero no encuentro el primer paso que sería el que más necesitaría una foto,sí señor... pero no pasa nada, seguro que cocinas mejor que yo, así que no será ningún problema.

Hice la receta con manzanas rojas, por el color, porque me apetecía asimilarlas a rosas rojas, pero es más fácil con manzana verde tipo Granny Smith, que se pueden cocinar y no se rompen. Estas manzanas rojas tienden a deshacerse un poquillo, por su tendencia harinosa.

La masa quebrada la puedes comprar, que sale muy bien y es mucho más rápido. O la puedes hacer tú. Yo hice la mesa y pongo aquí la receta para quien guste. La saqué de la maravilla de blog larecetadelafelicidad.



Ingredientes:

2 manzanas
2 cucharadas de azúcar
zumo de 1 limón
agua
menta
mermelada de manzana (o al gusto)

Para la Masa Quebrada:
400 g de harina
200 g de mantequilla muy fría
80-100 g de agua muy fría
sal

Preparación:

En primer lugar haremos la masa quebrada (que te puedes saltar este paso si optas por la masa comprada)

En un bol grande, ponemos la mantequilla muy fría cortada en cuadraditos (yo, lo que hago es cortar la mantequilla en cuadraditos y meterlo en el congelador durante diez minutos. Así me aseguro que esté bien fría la mantequilla. Esto es muy importante para que la masa quede crujiente), la harina tamizada y una pizca de sal.

Con las puntas de los dedos, o entre las palmas, frotamos la mantequilla con la harina hasta formar unas migas, del tamaño de un guisante. Este paso ha de ser rápido (para que la masa quede crujiente, deben quedar trozos de mantequilla sin deshacer).

Añadimos el agua muy fría (yo la pongo unos minutos en el congelador): primero 80 g y trabajamos bien con la mezcla anterior. Si vemos que la masa quedó muy seca añadimos un poquito más de agua, poco a poco. 

Dividimos la masa en dos, formamos dos bolas que envolvemos con film transparente. Dejamos enfriar en la nevera durante unos 30 minutos.

Mientras tanto cortamos las manzanas (con piel) en gajos muy finos y las ponemos en un cazo con un poquito de agua, el zumo de limón y el azúcar. Cocemos a fuego lento durante diez minutos.

Cuando hayan transcurrido los 30 minutos de la masa quebrada en la nevera, sacamos una bola y  estiramos con rodillo. A mí me gusta estirarla entre dos láminas de papel de hornear.

Cuando tenga un grosor de medio centímetro cortamos los extremos para que quede un cuadrado o un rectángulo perfecto y hacemos tiras alargadas de dos centímetros de ancho.

Pintamos la tira con una finísima capa de mermelada, puede ser de manzana o bien la que más te apetezca y, después, disponemos los gajos de manzana (previamente secados sobre papel absorbente) con la parte cóncava sobresaliendo medio centímetro de la tira. Ahora, por un extremo, comenzamos a enrollar la masa con la manzana, manteniendo siempre la horizontalidad y ¡tenemos una rosa!

Repetimos la acción con cada tira, que transformaremos en distintas rosas.

Colocamos sobre una canastita de magdalena y la ponemos en un molde de cupcakes, para que mantenga la forma.



Horneamos a 170º C durante unos veinte minutos o hasta que que la masa se ponga dorada.

Ahora le momento ansiado... pero mejor esperar a que enfríen un poco. A mí me gustan templaditas y... si las acompañas con helado de frambuesa... están para morirse!!!!!!!!

¡¡¡Feliz Día!!!!

domingo, 9 de febrero de 2014

Pastelitos de Pescado a la Salvia

Lo primero, aviso a navegantes: esta receta es similar a la anterior, las miniquiches, pero en su versión más sencilla. Aquí triunfas en una cena y ¡sin hacer mucho esfuerzo!. Que no encuentras salvia... no hay problema... la cambias por otra planta que encuentres y te guste. Se puede hacer con cualquier pescado blanco, yo utilicé merluza, pero se puede utilizar cualquiera. Lo que ocurre con pescado azul es que queda más fuerte, pero tampoco hay problema. Lo bueno de esta receta es lo sencilla y polivalente que es, jeje.

Nos vamos a poner manos a la obra, pero ya :)
Ingredientes:
200 gr de merluza
1 cebolla
1 diente de ajo
8 champiñones laminados
3 huevos
 200 ml de nata
100 gr de queso crema
1 puñado de salvia
2 cucharadas de aceite
sal
pimienta

Presentación:
12 hojitas de salvia para la presentación.


Preparación:
En una sartén, con el aceite, echamos el ajo picado muy fino y pochamos a fuego lento la cebolla cortada en brunoise (cubitos pequeños). Cuando esté transparente añadimos los champiñones laminados muy finos.

Salpimentamos la merluza y la cortamos en brunoise (cubitos pequeños). La añadimos a la sartén y rehogamos.

En un bol, batimos los huevos y añadimos la nata junto con la salvia. Añadimos la merluza rehogada con cebolla y champiñones y mezclamos.

Repartimos la masa en un molde para magdalenas engrasado.
Horneamos a 180ºC durante 20 minutos o hasta que estén dorados.

Cuando estén hechos esperamos a que enfríen un poco, para sacarlos.

Presentación:
Para presentar ponemos sobre cada quiche individual una hojita de salvia.
Nota
Puedes poner cápsulas de magdalena para que sea más fácil sacar del molde.

lunes, 13 de enero de 2014

Mini Quiche de Merluza y Champiñones a la Salvia


Hummmm, buenísimas estas quiches. Las puedes preparar cuando vayas a tener una pequeña fiesta, o cuando las tienes que llevar a un sitio y evitar el engorro de cortarla y que se pueda chorrear un poco la masa. De esta manera es menos engorro. Además, si te gusta la masita y siempre quieres el borde, como me pasa a mí, ¡la mejor receta!

La tartaleta es de masa quebrada, que la puedes hacer o la puedes comprar hecha y te evitas un poco de trabajo. Decir que la masa es muy fácil de hacer y, si tienes tiempo, es la mejor opción, por lo menos sabes de qué está hecha. Especialmente por las grasas que se utilizan en la industria alimentaria que poco sabemos de su procedencia.

Para el relleno yo utilicé merluza, pero puedes utilizar cualquier otro pescado blanco e, incluso, añadirle gambas. Otra variable puede ser los pastelitos de pescado a la salvia que publiqué en la siguiente entrada.

Si no tienes salvia que no te frene. Añade tomillo, orégano, albahaca... Esta receta es una guía, tú puedes utilizar tu imaginación... o lo que haya en tu nevera y, seguro, que te sale buenísima!!!!

Ingredientes
Masa Quebrada:
200 gr de harina tamizada
100 gr de mantequilla muy fría
una pizca de sal
80-100 gr de agua muy fría

Relleno:
200 gr de merluza
1 cebolla
1 diente de ajo
8 champiñones laminados
3 huevos
 200 ml de nata
100 gr de queso crema
1 puñado de salvia
2 cucharadas de aceite
sal
pimienta

Presentación:
12 hojitas de salvia para la presentación.

Cápsulas de papel, de magdalenas.

Preparación:

Masa Quebrada:
En un bol ponemos la harina tamizada, la sal y la mantequilla, muy fría, en cubitos. Mezclamos con la punta de los dedos para que la masa no se caliente (este es el secreto de la masa quebrada para que quede crujiente). Ha de quedar como arena gruesa.

Añadimos los 80 gr de agua muy fría (yo la meto un rato en el congelador con el vaso y todo) y formamos una bola. Si necesitas más agua añades un poquito más.

Envolvemos en film transparente y dejamos reposar en la nevera, durante una hora.

Relleno:
En una sartén, con el aceite, echamos el ajo picado muy fino y pochamos a fuego lento la cebolla cortada en brunoise (cubitos pequeños). Cuando esté transparente añadimos los champiñones laminados muy finos.

Salpimentamos la merluza y la cortamos en brunoise (cubitos pequeños). La añadimos a la sartén y rehogamos.

En un bol, batimos los huevos y añadimos la nata junto con la salvia. Añadimos la merluza rehogada con cebolla y champiñones y mezclamos.

Ponemos la bola masa quebrada sobre una un rectángulo grande de papel encerado y lo cubrimos con otro rectángulo de papel encerado. Extendemos con rodillo hasta que la masa tenga dos milímetros de espesor.

Abrimos las cápsulas de las magdalenas y las distribuimos sobre la masa quebrada. Con un cuchillo recortamos los contornos. La masa se habrá pegado al molde de papel, así que, con cuidado, ponemos las cápsulas con la masa pegada en un molde de magdalenas. Horneamos a 180ºC durante 10 minutos.

Sacamos el molde y rellenamos con la mezcla de merluza. Horneamos a 180ºC durante 20 minutos o hasta que estén dorados.

Cuando estén hechos los sacamos y dejamos reposar sobre una rejilla, para que no se humedezcan.

Presentación:
Para presentar quitamos la cápsula de papel y ponemos sobre cada quiche individual una hojita de salvia.

jueves, 2 de enero de 2014

Pastelitos Integrales de Coco, Jengibre, Especias y Pasas


¡¡¡Y más coco!!!
 

Para empezar el año ¡unos bonitos pastelitos!. Yo los hice para llevar al desayuno de la última clase de yoga del domingo. Hice el bizcocho, lo corté en cuadraditos. Los envolví con papel encerado y, para sujetarlo, utilicé hilo plateado. A cada uno le puse un deseo, una palabra bonita. Después pensé que quedarían bien frases al estilo galletas chinas. Otra vez será. La verdad es que me parece un bonito regalo :)

Después hice un paquetito y se los regalé a la vecina, espero que le hayan gustado :)

Ingredientes:

2 y 1/2 tazas de harina integral
1 cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de sal
1 cucharada rasa de canela en polvo
1 cucharada rasa de jengibre rallado
1/4 cucharada rasa de nuez moscada en polvo
1/4 cucharada rasa de clavo dulce en polvo
1/4 cucharada rasa de cardamomo en polvo
1 taza de mantequilla, a temperatura ambiente
1 y 1/2 taza de azúcar de caña
2 huevos, a temperatura ambiente
1 taza de leche de coco
1 taza de coco rallado 
1 taza de pasas de corinto
azúcar glas para espolvorear
canela para espolvorear


Preparación:

Precalienta el horno a 160º C/350º F.

Mezcla la harina integral, el bicarbonato, la sal, la canela en polvo, el jengibre, la nuez moscada, el clavo dulce y el cardamomo.

Bate la mantequilla con el azúcar (puede ser manual, como hago yo, o con batidora de varillas). Cuando la mezcla se quede blanquecina, añade primero un huevo y después otro. Sigue batiendo y añade la harina en tres veces, intercalando con la leche de coco.

Por último añade el coco y las pasas.


Pon la mezcla en un molde engrasado rectangular. Yo pongo papel encerado para que el bizcocho se despegue sin problema y no se  tueste demasiado. Cúrelo con azúcar glas y canela en polvo. Esto hará que se cree una costra crunchy deliciosa.

Hornea durante 40 minutos o hasta que esté dorado y pinches con un palillo o cuchillo y salga limpio.

Cuando enfríe del todo lo sacas y lo cortas en cuadraditos. Los puedes envolver o poner sobre cápsulas de magdalenas para presentar.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Pastel de Coco Glaseado al Limón


A la carga antes de que acabe el año: un dulce con aires navideños, por lo del coco espolvoreado a modo de copos de nieve. El coco lo aproveché de los restos de hacer leche de coco. ¿Cómo se hace? Muy fácil: pones en el vaso de la batidora la carne del coco con agua. Lo bates, cuelas con tela y ya ¿ves qué fácil?
El coco que quedó en la tela lo tosté en el horno. De esta forma adquiere más sabor. Pero todo este proceso lo puedes evitar comprando el coco rallado, que es buenísimo.

Bueno, vamos al meollo:

Ingredientes:

Para el Bizcocho
2 tazas de harina
1½ cucharadita de polvo de hornear o royal
1/2 cucharadita de sal
1 taza de mantequilla a temperatura ambiente
2 tazas de azúcar
3 huevos a temperatura ambiente
1 taza de leche de coco (puede ser cualquier tipo de leche)
2 tazas de coco rallado

Para el almíbar, para emborrachar el bizcocho (opcional)
1 taza de azúcar
1 taza de agua
1 cucharada de zumo de limón1 chorrito de ron, o licor al gusto (opcional)  

Para el glaseado
1 taza de azúcar glas
2 cucharadas de leche de coco (o cualquier tipo de leche)
1 cucharada de zumo de limón (poner ralladura de limón si se utiliza leche de vaca)

Para finalizar
2 cucharadas de coco rallado para espolvorear

Preparación:

Del Bizcocho
Precalienta el horno a 160ºC/325ºF

En un bol grande tamiza la harina yel polvo de hornear o royal. Añade la sal.

En otro bol mezcla la mantequilla con el azúcar hasta que quede esponjoso. Yo lo batí manualmente, pero mejor es utilizar las varillas eléctricas. Añade uno a uno los huevos (a temperatura ambiente; importante). Después añade la leche de coco y el coco rallado. Añades poco a poco la harina, mezclando bien.

Pones la preparación en un molde engrasado, yo utilicé uno de roscón, y al horno durante 45 minutos (o hasta que lo veas dorado y que el palillo salga limpio). Hay que evitar abrir la puerta del horno para que no varíe la temperatura.

Del almíbar, para emborrachar el bizcocho (opcional)
Si quieres que el bizcocho te quede más jugoso puedes emborracharlo, una vez enfriado. Para ello pon en un cazo a fuego bajo la taza de azúcar con la taza de agua. Añade el chorrito de ron (o licor al gusto)  y el limón. Remueves hasta que el azúcar se disuelva y lo llevas a ebullición. Remueves durante dos minutos y ya está listo.

Ya, con el bizcocho tibio, pinchas la superficie con un palillo y con un pincel de cocina, o una cucharita, rocías el bizcocho con el almíbar.

Del glaseado
En un bol mezclas el azúcar glas con la leche de coco, también puedes utilizar cualquier tipo de leche, aunque la de coco le da ese saborcito tan rico. Añade la cucharada de zumo de limón (si es leche de coco, si no utiliza la ralladura porque la leche se corta) y mezcla. Ahora, con una cuchara, lo echas por encima de la rosca, que caiga en chorretones por los lados, hummm.

Y ya, para finalizar, espolvoreas por encima el coco rallado. Si quieres, para que tenga un poquito más de sabor, lo puedes tostar en el horno durante 10 minutos.

¡Que aproveche y Feliz Navidad!